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La Plaza de Armas y la Catedral de la ciudad de Durango fueron el escenario para el claquetazo de la película “Cristiada”, protagonizada por Andy García y Eva Longoria, que se filma en esa capital, cuyas calles y sitios históricos han sido transformados para crear una ambientación del México de los años 20.
Las estrellas estadounidenses, acompañadas por el productor Pablo José Barroso y el gobernador del estado Ismael Hernández, dieron el pizarrazo de esta producción mexicana, la más grande en la historia de nuestro país; algunos extras caracterizados de acuerdo a la época ambientaron la ceremonia.
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Andy García expresó su satisfacción por filmar en México. “Para mi es un gran placer estar aquí con ustedes, tengo un gran recuerdo de su país, desde muy joven viajaba a Quintana Roo como asistente y vendedor y tengo muy buenos recuerdos de la cultura mexicana”.
“Luego como actor profesional he trabajado varias veces en la Ciudad de México, también con muchos técnicos y artistas mexicanos en películas estadounidenses. Tengo muchas amistades en este país, que siempre me ha brindado un cariño muy especial”.
“Me siento muy orgulloso de estar en Durango, con un tema básico como el de la libertad absoluta del ser humano, por la que hemos luchado a través de la historia, e incluso se ha pagado con la vida; ese espíritu de libertad es el que representamos con la película”.
En la historia, García interpreta al general Enrique Gorostieta, jefe de las fuerzas cristeras que se levantaron en armas contra el gobierno.
“Cristiada”, una película épica, es dirigida por Dean Wright, director de segunda unidad y supervisor de efectos especiales en filmes como “Las crónicas de Narnia: Príncipe Caspian” y “El Señor de los Anillos. El retorno del Rey”.
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Escrita por Michael James Love, basada en un episodio histórico, la cinta narra la convicción por luchar y defender en tiempos adversos, incluso con la vida si es necesario, los principios, valores, ideologías y virtudes del ser humano.
La historia se ubica en 1923, cuando el presidente Plutarco Elías Calles emitió una ley con la cual buscó separar y suprimir a la Iglesia de la vida pública; los centros de culto fueron cerradas en todo el país y los sacerdotes perseguidos.
La brutalidad del régimen desencadenó una resistencia social, política y armada conocida como la Guerra Cristera, al mando del General Enrique Gorostieta.